lunes, 20 de mayo de 2013

Juicio perecedero


Giras en torno a una locura repleta de pensamientos y de sentimientos. Estás inmerso en un mundo oscuro y paralizador. Los rayos del Sol hace tiempo dejaron de calentarte con sus cálidos abrazos. Ahora son dañinos. Te preguntas de verdad si ese Sol existió, si el cariño mostrado fue real. Algunos dicen que no, dicen que intenta quemarte y aniquilarte pero eres el único que siente que no es verdad, que en su calor interno hay amor.

Siempre has mirado a la gran estrella con gafas de sol con miedo a que la leyenda sea cierta. Pero también has tenido miedo a querer volar hasta allí. Estás en tierra de nadie y el viaje ha sido agradable y molesto a la vez. Es cierto que cuando el Sol te ha mirado y te ha sentido, has sido muy feliz acompañando a la estrella madre a lugares sin igual donde el tiempo se detenía. Pero muchas de esas veces tu cuerpo desnudo se ha puesto al rojo vivo como si de una mañana veraniega de playa se tratara.

Tienes miedo de nuevo. Tienes miedo a despertar y ver que todo había sido un sueño en el cual has gastado segundos de tu vida viviendo felizmente sin pensar. El Sol pasa ahora por los momentos más álgidos de su actividad y no sabes el por qué de esas tormentas. ¿Te quiere a ti, madre Tierra? ¿Te manda señales para que te cuides y podáis seguir viviendo juntos? ¿O tal vez te odie por tu descuido y quiera destrozar hasta el último de tus bosques?

Querida madre Tierra, conciencia a tus habitantes. No saben lo que hacen. Disfrutan del Sol pero no le agradecen su aporte. La locura llega cuando la noche arrecia. Cuando dejan de ver al Sol y no saben si la quieren o si la odian. Algunos son adictos a su calor pero otros prefieren a la luna cristalina, angelical y resplandeciente. Sé que les envías mensajes mediante catástrofes y enfermedades pero el dolor interno no ayuda. Ayudan las palabras y la toma de decisiones. Te toca mover ficha. Esos habitantes son los encargados de tu cuidado. Tú eres el cuerpo y el corazón. Ellos el cerebro que trabaja sin control. Tu cuerpo, tu corazón y tu cerebro han construido una relación con el Sol de ni contigo ni sin ti hasta que finalmente sólo sea contigo…O sin ti. 

viernes, 3 de mayo de 2013

8

Termina el paso, termina la sentencia, termina la opción. Sigue la locura, la inercia y el libre albedrío. Bravura, una balada, un baile, una borrasca, una batalla inacabada, una bendecida joya azul y una brújula. Opciones de apariencia sin igual que dan forma a un número leal.