lunes, 30 de diciembre de 2013

Un año de canciones...

Encontrar canciones que van acompañando nuestro caminar durante un año puede ser fácil. Pero elegir aquellas que marcan un año entre un centenar de canciones, es complicado…


10. Run boy, run.  Me despierto y me levantó de la cama. Es mi primera semana de prácticas en el colegio y las dudas y las ganas van creando mi camino hasta la puerta de mi casa. Me pongo los auriculares, suena esta canción…Adiós dudas, hola ilusión. La hora de disfrutar ha llegado. Corre chico, corre a por esta nueva etapa. 

9. Made of stone. Son muchas las noches en las que la cabeza queda desgastada y el deseo de empezar un nuevo día es nulo. Nervios, estrés, dudas…Son algunos de los elementos que oscurecen aun más la noche. Pero acudes al canto de una canción, una que despierte a tu corazón y le informe de que es el momento de sonreír, que es el momento de dormir para empezar el nuevo día pero esta vez, no con un corazón “hecho de piedra”. 

8. All I want. Es el día de mi cumpleaños pero al abrir los ojos, soy incapaz de darme cuenta de que lo es. Aun no me he quitado las legañas de mis ojos pero suena esta canción en mis oídos y mi cuerpo empieza a temblar. Empiezo a recordar que es un día importante pero simplemente quiero tomármelo con calma. Todo lo que quiero es seguir rodeado de las personas que están a mi lado. Es todo lo que quiero. 

7. Oblivion. Los cambios brindan una sensación extraña a veces. Te sobrecogen y te dejan volando en el vacío hasta el momento en el que el cambio es un hecho. Vas volando como los superhéroes de la infancia, surcando las imponentes nubes del ancho cielo. Mientras vuelas, escuchas esta canción...y empiezas a “respirar en la luz”.

6. Annapurna. Te pongo en situación. Llevo cuatro horas caminando por el monte, yo solo. Veinte kilómetros en mis piernas y apenas he cruzado mirada con alguien. Solo estamos mi cabeza y yo, mis palabras y mi tranquilidad. Y es que, a pesar del dolor de piernas, “te sigo queriendo”, querida montaña. Toda esta vivencia queda evocada en el momento que escucho esta canción, la alegría de la calma interna en el silencio de las vistas creativas de la naturaleza.


5. Devolverte. La música tiene una magia especial y transmite una sensación de alegría que hace mover mi cuerpo. A veces, cuando nos despertamos, el cansancio aún sigue en pie de guerra y nos dificulta los primeros pasos de la mañana, al igual que lo hace con los pasos de vuelta a casa. Son momentos en los que necesitamos que nos devuelvan las fuerzas y cada canción de Jero Romero, en mi opinión, cumple esa misión. 


4. Just another girl. Si estoy escribiendo estas líneas musicales es gracias al descubrimiento que hice años atrás. Lo que empezó con un “mr. Brightside”, sigue latente hoy con “Just another girl”. Y es que the killers, no es solo “otro” grupo más para mí. Las tardes de biblioteca llenas de trabajos, cogian un color especial con esta canción.

3. Magia y efectos especiales. La primera vez que los escuchas, no puedes dejar de escucharlos, eso es así. Izal tiene ese “algo” que te engancha y hace que cantes en todo momento sus estribillos. Sus letras y su musicalidad me introducen en una atmósfera mágica que convierte mi alrededor en música a través de efectos especiales. Pequeñas salidas a mi lugar secreto del monte eran sinónimo de Izal. Habré pasado este año unas 28 horas por ese continente, ideando pruebas y solucionando errores, gritando eso de “todos de piedra” o simplemente, viendo “aviones” en el cielo, cargados de “sueños lentos”. Que bien que pueda disfrutar de esos pequeños momentos de imaginación, llenos de vida, mucha vida. 

2. Indian Summer. El camino de vuelta a casa montado en el autobús puede ser tedioso, sobre todo tras una larga tarde de clase. El autobús se convierte en un vehículo de pensamientos que son abordados tranquilamente por cada canción que suena en los auriculares. Stereophonics se convirtió en la banda sonora de todos y cada uno de los días de este año. Cada minuto valía para escuchar una de sus canciones e Indian Summer transmitía el ritmo y la calma que necesitaba una vez había tomado asiento en mi vehiculo pensante, ya fuera en primavera o en el “veranillo de San Miguel”. 

1. Tierra. Mi afición por la montaña y todo lo que la envuelve es enorme pero a veces, estoy anclado al día a día que parece un mar de grandes corrientes. Unas corrientes formadas por miedos, por retos y por dudas, muchas dudas, que te llevan al fondo del mar. Tratas de mantener la calma, tratas de equilibrar tus movimientos y llegar a la playa pero parece como si alguien te retuviera los pies. Las ganas que tuve de llegar a la playa fueron inmensas. Simplemente era tocar tierra, sentir el abrazo del mar y apagar una mente cansada. Gracias a esta canción, yo soñé cada día “poder alcanzar la playa”…y lo conseguí. 



Bonus track. All that faces. En pocas palabras…por todos esos rostros que están a mi alrededor. Por todos esos rostros que deseo ver cuando la mañana hace acto de presencia.