¿Conoces esa sensación del
momento en el que un tren sigue su marcha sin ti? Es un instante en el que
decenas de pensamientos acuden a tu cabeza. Desafortunadamente, la mayoría de
esos pensamientos son negativos e inservibles. Parece como si el mundo fuera
montado en ese tren y a ti se te haya arrojado fuera de él. Te sientes un bicho
raro porque todas las personas siguen a bordo pero tú no, tú estás tirado en la
vía del tren.
Llueve, truena, corre el viento,
hace frío…
¿Para la lluvia? Un paraguas.
¿Para el frío? Una chaqueta.
¿Para el viento o los truenos? Resguárdate
en un lugar seguro.
Cuando tu cuerpo se haya
recuperado del temporal, será el momento de buscar cuál es tu camino. Un mapa y
una brújula te serán muy útiles. También lo será un teléfono porque quizá
necesites el apoyo de alguien.
¿Cómo andas de calzado? Revísalo
porque a veces caminarás por lugares casi intransitables.
¿Y tu cabeza? ¿Sabe los
conocimientos necesarios para vivir? Aprende de todo, por si acaso.
¿El tren? Nadie dijo que sólo
existiera ese medio de transporte. Tus piernas, tu bicicleta, tu coche…Un barco
o…quién sabe, quizá te adelantes a todos y encuentres un avión que te lleve a
tu destino lo más rápido posible. Pero ya sabes que conseguir un avión es
costoso, así que tendrás que ponerte manos a la obra lo antes posible.
Si, ya lo sé. Es posible que
tengas que recorrer cien kilómetros andando hasta el próximo pueblo. Es posible
que tengas que dormir al raso. Es posible que pases frío o que pases calor. Es
posible que pases muchas horas en coche, estudiando mientras alguien conduce.
Es posible que tengas que construir puentes para continuar tu camino.
Si, va a ser duro. Pero eso no
significa que ese camino tenga que apoderarse de tu salud. Deberás usar tu ingenio,
relativizar y entusiasmarte en todo lo que hagas. Cada pregunta que te hagas ha
de ser constructiva. En definitiva, se trata de ver el lado bueno de las cosas.
¿No has pensado en los paisajes
que vislumbrarás? ¿No has pensado en la gente que vas a conocer por el camino?
¿No has pensado en lo que vas a aprender y a madurar? ¿No has pensado en que
puede aparecer esa persona…?
¿En serio conoces a alguien que,
sin llamar, le ha llegado su taxi a casa?
¿En serio conoces a alguien que
puede coger el tren en su habitación?
No, en esta vida hay que moverse;
ser un viajero aventurero que hace de su vida la mejor de las historias; el
mejor de los recuerdos.