¿Qué
nos hace vivir? ¿Qué nos hace seguir sin ningún tipo de miedo?
Quizá una de las respuestas sea la búsqueda de esa sonrisa que
querrías ver al amanecer. Esa sonrisa inocente que te hace ser la
persona más vulnerable y feliz del mundo. Tener miedo, estar sumido
en una gran oscuridad; son razones que no existen junto a esa
sonrisa. Sin olvidar que existen rayos brillantes en forma de ojos
que van ofreciendo tu camino del mañana a tu alma y a tu ser.
Son
pequeños tesoros que envuelven su cuerpo. Tesoros que no
compartirías porque tan solo tú eres capaz de ver esa belleza, esa
magia. Aunque no seas una persona que se guie por lo material, seguro
que esos tesoros desearías conseguir. ¿Quién quiere dinero, si con
esa sonrisa eres feliz? ¿Para que quieres más poder, si sus ojos te
vencerán? ¿Para qué ser egoísta, si por ella irías hasta el
mismísimo fin del mundo? Es curioso, el camino más complicado para
ti es el más fácil para el resto. Pero mantener creciendo tu árbol
de tesoros, de felicidad, sería la labor que harías con mayor
encanto del mundo. Ay, ansiado trabajo, ¿verdad?.
Y es
extraño que ofrezcas hacer esa labor dada la situación del mundo.
Decir que harías uno de los trabajos más complicados por tan solo
una simple sonrisa, es curioso, ¿no crees? Supongo que tendrás
muchas ganas de apartar la oscuridad de tu vida.
Más
curioso es ver que en realidad tienes muchas cosas que mucha gente ya
quisiera tener. Una familia que te quiere y unos amigos increíbles
que a veces me pregunto cómo has sido capaz de encontrar a personas
tan grandes e importantes para ti.
Pero está
claro, estás exhausto. Ansías demasiado esos temblores por culpa de
su mirada, su voz, su sonrisa. Quizás te llamen masoca, quizás te llamen
iluso por estar en constante travesía pero, a pesar de todo, sé
perfectamente que estás preso dentro de una burbuja de jabón cuyo
aroma es su voz.
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