Encontrar canciones que van acompañando
nuestro caminar durante un año puede ser fácil. Pero elegir aquellas que marcan
un año entre un centenar de canciones, es complicado…
10. Run boy, run. Me despierto y me levantó de la cama. Es mi
primera semana de prácticas en el colegio y las dudas y las ganas van creando
mi camino hasta la puerta de mi casa. Me pongo los auriculares, suena esta
canción…Adiós dudas, hola ilusión. La hora de disfrutar ha llegado. Corre
chico, corre a por esta nueva etapa.
9. Made of stone. Son muchas las noches en las que la cabeza
queda desgastada y el deseo de empezar un nuevo día es nulo. Nervios, estrés,
dudas…Son algunos de los elementos que oscurecen aun más la noche. Pero acudes
al canto de una canción, una que despierte a tu corazón y le informe de que es
el momento de sonreír, que es el momento de dormir para empezar el nuevo día
pero esta vez, no con un corazón “hecho de piedra”.
8. All I want. Es el día de mi
cumpleaños pero al abrir los ojos, soy incapaz de darme cuenta de que lo es.
Aun no me he quitado las legañas de mis ojos pero suena esta canción en mis
oídos y mi cuerpo empieza a temblar. Empiezo a recordar que es un día
importante pero simplemente quiero tomármelo con calma. Todo lo que quiero es
seguir rodeado de las personas que están a mi lado. Es todo lo que quiero.
7. Oblivion. Los cambios brindan
una sensación extraña a veces. Te sobrecogen y te dejan volando en el vacío
hasta el momento en el que el cambio es un hecho. Vas volando como los
superhéroes de la infancia, surcando las imponentes nubes del ancho cielo.
Mientras vuelas, escuchas esta canción...y empiezas a “respirar en la luz”.
6. Annapurna. Te pongo en
situación. Llevo cuatro horas caminando por el monte, yo solo. Veinte
kilómetros en mis piernas y apenas he cruzado mirada con alguien. Solo estamos
mi cabeza y yo, mis palabras y mi tranquilidad. Y es que, a pesar del dolor de
piernas, “te sigo queriendo”, querida montaña. Toda esta vivencia queda evocada
en el momento que escucho esta canción, la alegría de la calma interna en el
silencio de las vistas creativas de la naturaleza.
5. Devolverte. La música tiene
una magia especial y transmite una sensación de alegría que hace mover mi
cuerpo. A veces, cuando nos despertamos, el cansancio aún sigue en pie de
guerra y nos dificulta los primeros pasos de la mañana, al igual que lo hace
con los pasos de vuelta a casa. Son momentos en los que necesitamos que nos
devuelvan las fuerzas y cada canción de Jero Romero, en mi opinión, cumple esa
misión.
4. Just another girl. Si estoy
escribiendo estas líneas musicales es gracias al descubrimiento que hice años
atrás. Lo que empezó con un “mr. Brightside”, sigue latente hoy con “Just
another girl”. Y es que the killers, no es solo “otro” grupo más para mí. Las
tardes de biblioteca llenas de trabajos, cogian un color especial con esta
canción.
3. Magia y
efectos especiales. La primera vez que los escuchas, no puedes dejar de
escucharlos, eso es así. Izal tiene ese “algo” que te engancha y hace que
cantes en todo momento sus estribillos. Sus letras y su musicalidad me
introducen en una atmósfera mágica que convierte mi alrededor en música a
través de efectos especiales. Pequeñas salidas a mi lugar secreto del monte
eran sinónimo de Izal. Habré pasado este año unas 28 horas por ese continente,
ideando pruebas y solucionando errores, gritando eso de “todos de piedra” o
simplemente, viendo “aviones” en el cielo, cargados de “sueños lentos”. Que
bien que pueda disfrutar de esos pequeños momentos de imaginación, llenos de
vida, mucha vida.
2. Indian
Summer. El camino de vuelta a casa montado en el autobús puede ser tedioso,
sobre todo tras una larga tarde de clase. El autobús se convierte en un
vehículo de pensamientos que son abordados tranquilamente por cada canción que
suena en los auriculares. Stereophonics se convirtió en la banda sonora de
todos y cada uno de los días de este año. Cada minuto valía para escuchar una
de sus canciones e Indian Summer transmitía el ritmo y la calma que necesitaba
una vez había tomado asiento en mi vehiculo pensante, ya fuera en primavera o
en el “veranillo de San Miguel”.
1. Tierra. Mi
afición por la montaña y todo lo que la envuelve es enorme pero a veces, estoy
anclado al día a día que parece un mar de grandes corrientes. Unas corrientes
formadas por miedos, por retos y por dudas, muchas dudas, que te llevan al
fondo del mar. Tratas de mantener la calma, tratas de equilibrar tus
movimientos y llegar a la playa pero parece como si alguien te retuviera los
pies. Las ganas que tuve de llegar a la playa fueron inmensas. Simplemente era
tocar tierra, sentir el abrazo del mar y apagar una mente cansada. Gracias a
esta canción, yo soñé cada día “poder alcanzar la playa”…y lo conseguí.
Bonus track. All that faces. En
pocas palabras…por todos esos rostros que están a mi alrededor. Por todos esos
rostros que deseo ver cuando la mañana hace acto de presencia.